Se llamó Abraham y las últimas palabras que dijo a sus familiares cuando salió de su casa el pasado 26 de enero fue que “pronto regresaría”, pero retornó en ataúd ya que lo asesinaron y su cuerpo fue desmembrado y abandonado a un costado de la carretera Panamericana.

Ese día, el 28 de enero, varios habitantes de las inmediaciones de las comunidades La Presita y San José Agua Azul, vieron horrorizados el cuerpo descuartizado que manos desconocidas dejaron tirado debajo de la banca del paradero de autobuses conocido como “La Presita”.

Los peritos y personal del Servicio Médico Forense trasladaron el cadáver a la morgue para su reconstrucción y análisis a fin de conocer cómo falleció, permaneció en la plancha dos días hasta que sus familiares lo encontraron e identificaron de manera legal ante el Ministerio Público Común.

Su pariente, testigo de identidad, dijo que Abraham N., tenía 30 años de edad, vivió en la comunidad de La Mesita, municipio de Apaseo El Alto, y que lo vieron por última vez el sábado 26, cuando salió de su casa diciendo que “pronto regresaría”.

En vía de mientras, al ser identificado, los agentes de investigación criminal cuentan con una base para iniciar sus pesquisas y tratar de llegar al fondo del caso, algo que realmente se ve difícil, si no imposible.

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