Aproximadamente a las 11:15 de la mañana, un hombre de 30 años, entró a la Presidencia municipal, con granada en mano, llegó y amenazó con hacer explotar el edificio. Esas fueron las primeras versiones de los hechos.

Según refirieron varios testigos, es que el hombre llegó y entró en una de las oficinas, y gritó a las secretarias que se encontraban «A mí, no me importa hacerla explotar, ya estoy hasta la madre, no tengo familia», por lo que acto seguido, las personas que se encontraban dentro, salieron corriendo y pidieron el apoyo de inmediato a los policías preventivos que resguardan el ayuntamiento, quienes sometieron al hombre para detenerlo y ponerlo a disposición de las autoridades ministeriales.

Por seguridad, el sitio fue desalojado y arribaron elementos de protección civil, policía estatal y ejército mexicano, y realizaron la inspección del inmueble para descartar cualquier riesgo.

Un par de horas después, en rueda de prensa el secretario de ayuntamiento Roberto Hugo Arias, informó que salió a hablar con el hombre el cual estaba llorando, y le retiró la granada, trasladando el explosivo la cual no tenía seguro a su oficina, y de inmediato, solicitaron el apoyo del Ejército.

Así mismo, desmintío que el hombre hubiera amenazado con hacer volar el recinto, asegurando que el hombre llegó a pedir el apoyo porque temía que le explotara a él.