La Justicia alemana condenó a Sergei. a 14 años de cárcel por el ataque con tres bombas contra el autobús del equipo de fútbol del Borussia Dortmund en abril de 2017, en el que resultó herido el defensa español Marc Bartra.
El Tribunal de Dortmund declaró a Sergei , de 29 años, culpable de 28 tentativas de asesinato por el atentado, en el que también resultó herido levemente un policía encargado de escoltarlos hasta el estadio de fútbol.
Durante los 11 meses que duró el proceso, los jueces interrogaron a testigos, encargaron dictámenes periciales y dieron repetidamente la palabra al propio acusado, que fue detenido diez después del atentado, tras ser vigilado por la Policía.
El acusado admitió desde el principio que fue él quien fabricó las bombas, las escondió en un lugar próximo al hotel del equipo y detonó los artefactos cuando el autobús partió rumbo a su estadio para enfrentarse al Mónaco en la Liga de Campeones.
Su objetivo no era hacerle daño a alguien y solo era extender el miedo y el terror por lo que se pidió que no fuera encarcelado si no más bien liberado con una sanción.

El único objetivo de este joven, técnico electrónico de profesión, era bajar el precio de las acciones de Dortmund después de adquirir el mismo día del ataque 15.000 opciones de compra de títulos del Dortmund, el único club de la Bundesliga que cotiza en Bolsa, señaló.
El Fiscal General Carsten Dombert no creyó en ningún momento ni una palabra de este alegato. Después de todo, Sergej W. había equipado cada artefacto explosivo con 65 clavos de metal, que había serrado y pulido especialmente en su lugar de trabajo, señaló en el juicio.
Con la explosión, la metralla salió lanzada por el aire y uno de los clavos entró en el autobús del equipo y se quedó atascado en un reposacabezas y otro aterrizó en la sala de estar de una casa vecina, recordó.