Las autoridades ministeriales presumen que, al menos, eran tres los sicarios que llegaron y descerrajaron balazos a diestra y siniestra contra las víctimas.

El menor de edad fue identificado como Ramón N., estudiaba en Rincón de Tamayo y se desconoce qué hacía en el lugar del suceso en ese momento, el segundo protagonista lleva el nombre de Jesús N., con domicilio en Los Mancera, informaron las autoridades, al tiempo de indicar que desconocen el estado de salud del lesionado.

De acuerdo con la escasa información proporcionada por la Subprocuraduría de Justicia para la región C, a eso de las 20:00 horas les comunicaron que, en la esquina de Francisco Villa y Zaragoza, en la parte colindante con la comunidad de La Cruz, dos hombres habían sido asesinados, pero, al llegar los cuerpos de socorro, detectaron que uno de ellos aún vivía y lo estabilizaron rápidamente para trasladarlo a un nosocomio.

En el interior de una bodega, empleada como estacionamiento, encontraron el cadáver del jovencito, quien terminó su escasa vida montado sobre una bicicleta y con su cuerpo manchado por la sangre de varios balazos recibidos en cuerpo y cabeza, en tanto que del lesionado las autoridades no dieron mayor información.

Por su parte, los agentes de investigación criminal arribaron al lugar para fijar la escena y levantar indicios balísticos, en total, recogieron 70 casquillos del calibre .223, correspondientes a fusil AR-15, ocho casquillos de bala para pistola calibre .38 y cinco calibre nueve milímetros, armas empleadas por los tres asesinos que rafaguearon y acribillaron, literalmente, al par de hombres que eran sus objetivos.