Revive la pintura barroca con fotografías de personas sumergidas en agua, así lo hace la fotógrafa hawaiana Christy Lee Rogers, quien ha desarrollado la fotografía submarina como una vía de escape creativo de su trabajo cinematográfico.

Su historia con el lente comenzó de manera autodidacta, experimentando con la luz del sol, creando relaciones cromáticas que le permitían explorar más allá de las reglas de iluminación que establecen las convenciones de fotografía contemporánea; y es así como juega con el arte barroco, aprovechando la luz y el movimiento.

Mediante sus capturas, busca crear un doble significado: el de lucha y purificación, generando un núcleo básico donde está la búsqueda de la libertad y un vínculo común entre todos nosotros.

Su trabajo ha sido exhibido piezas en ciudades como París, Londres, Italia, Ciudad de México, Shangai, Sao Paulo, Sudáfrica, entre otras. Además, algunas de ellas forman parte colecciones privadas y públicas, y ha colaborado para revistas como Vogue, Harper’s Bazaar y Elle.

Tenebrismo, naturalismo extremo, luz y drama, movimiento y realismo. Todo el universo del barroco se extrapola en la obra excepcional de Christie.

Su propósito detrás del trabajo es cuestionar y encontrar comprensión en la locura, tragedia, vulnerabilidad, belleza y en elpoder de la humanidad, ya que sus imágenes representan un lugar suave y especial que imagina que podrían existir en algún lugar del planeta, donde podría tener espacio para liberarse y experimentar la belleza que rodea a la humanidad.