De nueva cuenta el fraccionamiento El Puente, ubicado en los límites de Celaya y Villagrán, fue escenario de una persecución a balazos por parte de agentes de la Gendarmería en contra de civiles que, presuntamente, transportaban combustible robado, uno de éstos resultó lesionado pero se desconoce su paradero, además, la camioneta en que se transportaban fue asegurada por los policías federales que no esperaron al personal de la Subprocuraduría de Justicia para removerla del lugar del hecho.

La persecución, desarrollada en las calles del fraccionamiento El Puente, culminó en la gasolinera ubicada en el entronque de la carretera alterna Celaya-Villagrán y el camino de acceso a dicho asentamiento poblacional y que conduce hasta el aeropuerto local.

En ese sitio, pudo observarse al menos ocho patrullas de Gendarmería y Policía Federal, en torno a una camioneta gris, tipo Lobo, doble cabina, que tenía las llantas traseras ponchadas y, en la caja, había garrafas de las empleadas para transportar combustible.

Los agentes, impidieron tomar fotografías o video pues ordenaban a todos los conductores de vehículos y transeúntes que siguieran su camino sin detenerse, aunado a ello, realizaron revisiones a vehículos que consideraron sospechosos, en especial, camionetas tipo pick up.

Así mismo, impidieron a varias patrullas de policía municipal acercarse al lugar y ordenaron retirarse del lugar a los uniformados.

A las 19:30 horas de este sábado, la movilización inició cuando una patrulla con agentes federales marcó el alto a los tripulantes de la camioneta pero éstos no se detuvieron, según vecinos, inició un intercambio de balazos entre ambos a lo largo de las calles San Felipe y Silao.

En esa zona, los policías lograron “tronar” las llantas a balazos y dieron alcance a los civiles, éstos descendieron de la camioneta para escapar corriendo sin que pudiesen detener a alguno.

Frente a los habitantes de El Puente, los agentes vaciaron el contenido de las garrafas en la calle y el olor a combustible era patente en la esquina de Acámbaro y Silao, de hecho, una hora después aún permanecían charcos de combustible en dicha confluencia de calles.

Unos 30 minutos después, los agentes federales se retiraron del lugar, uno de ellos condujo la camioneta con las llantas ponchadas y no esperaron la llegada de agentes estatales así como peritos de la Subprocuraduría de Justicia para la región C.

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