A doce kilómetros de Pénjamo se encuentra la zona arqueológica de plazuelas en la comunidad san juan el alto, esta se encuentra rodeada por la sierra de Pénjamo entre un espacio abierto rodeado de cerros, estas construcciones de la cultura chichimeca datan de 600 y 900 después de cristo, esta fue una región fronteriza entre dos distintos modos de vida, pero también un lugar de intercambio y migración entre el norte, el occidente y el centro de México.

Los edificios descubiertos en plazuelas presentan formas y diseños constructivos tan distintos que no es posible definir un estilo arquitectónico. Dentro del asentamiento te podrán encontrar con una cancha de juego de pelota sobre una meseta artificial, la cual fue construida de manera religiosa y cívica al sur del asentamiento la cual también cuenta con un temazcal en el cual los jugadores ingresaban como parte del ritual antes de salir a jugar. Al oriente de la cancha se exhiben atributos de los antiguos dioses de la lluvia, reiterando su asociación con la fertilidad, el juego era un ritual que generalmente representaba la lucha del sol contra la fuerza de los dioses de la muerte y la oscuridad que habitaban en el inframundo.

También se pueden encontrar petograbados en la zona, estos son grabados en las rocas en los que representaban simbología o acciones de la vida diaria, la pirámide central es un lugar sagrado que unifica los rumbos del universo, mientras que la planta del basamento oriente y el salón sugiere una conexión con el inframundo.

Las casas tapadas es una extensa plataforma en la que se edificaron cuatro pirámides de distintas formas y tamaños, además de una habitación a la que nombraron la casa de los caracoles utilizada por la clase gobernante para sus reuniones.

Si acudes a este increíble paseo iniciaras con un recorrido por la exposición de elementos que fueron encontrados en la zona desde flautas ocarinas y silbatos, además de los grandes caracoles. De forma religiosa también se utilizaban adornos y joyas, tanto hombres como mujeres, además de la mutilación dentaria y tatuajes eran signos de los atributos de signos de los dioses, con los cuales convertían al cuerpo humano en receptáculo de su poder.

Las figuras de caracol se asocian con el viento, la lluvia, las nubes y otros fenómenos del aire como huracanes. La guerra fue una actividad con la que se buscaba la conquista de nuevos territorios y el tributo de sus poblaciones. También fue una. Manera de complacer a los dioses para conseguir el equilibrio entre sus diferentes ámbitos de poder. Demás figuras y artículos de barro utilizados para la cocina también fueron encontrados en el lugar.

Esta zona arqueológica abre de martes a domingo de 10 de la mañana a 6 de la tarde con un costo de 39 pesos para mayores de 12 años y 12 pesos a niños.

 Una gran experiencia donde podrás conocer las raíces he historia mexicana y guanajuatense.

despirta guanjuato