El trompo, juguete tradicional mexicano un artefacto ovalado, de madera, e múltiples colores, con un cuerpo pesado y una punta de metal, es uno de los recuerdos mas hermosos de la infancia, antes de la llegada del internet y la tecnología.

Este pequeño artefacto, sencillo, pero complejo de manipular, fue uno de los juguetes que si o sí, nuestros padres y antepasados tuvieron en sus bolsillos, listo para en cualquier momento, iniciar los retos de hacerlo bailar, requiriendo de mucha practica, habilidad y sobre todo paciencia para hacerlo bailar.

Hacer girar un trompo, domarlo y hacerlo obedecer a los trucos es todo un arte. Este pequeño accesorio fabricado ahora con plástico y que en sus orígenes salía de la madera de guayabo o mezquite, se venia en las jugueterías, ferias o mercados como pan caliente, hasta que por un tiempo despareció de las mentes de los niños por la llegada de los teléfonos, tablets y electrónicos que evitaban el esfuerzo a los pequeños y se convirtieron por muchos años en sus niñeras.

Por ello, con motivo De desconectar a los niños de la tecnología, la violencia y toda la información que tienen a la mano, el denominado “Rey del Trompo”, se acercó a la infancia salvaterrense, para mostrarles que la diversión también existe detrás de una pantalla, que el aire fresco y las risas con otros niños, son posibles de volver a conectar a través de actividades divertidas.

Hugo Joyner, jugador profesional y campeón internacional del juego del trompo, inició una serie de talleres para enseñar a los pequeños el arte de hacer bailar este juguete también conocido como peonza o perinola, acercándolos nuevamente a nuestros orígenes con el juguete mas mexicano del mundo.

Catalogado por la psicología como un juego acrobático o dinámico, ayuda a los niños a desarrollar el ámbito psicomotriz y psicosocial, genera hábitos de competencia, disciplina, perseverancia y le enseña a tener tolerancia a la frustración para seguir paso a paso el aprendizaje hasta lograr los objetivos, que, en este caso, se trata de logar uno de los muchos trucos que el trompo ofrece.

Hugo Joyner comentó que los padres de familia fueron los mas agradecidos con que esta disciplina se llevara a cabo, pues los pequeños lograron desarrollar nuevamente esta habilidad de asombro y de auto desafiarse, puesto que esto también favoreció la unión familiar.

El ratón loco, la vuelta al mundo, la cobra, el carrusel, el perrito, el látigo… son solo algunos de los trucos que el rey del trompo le enseñó a los pequeños salvaterenses, destacando entre ellos niños y niñas que lograron dominar el trompo, presumiendo sus habilidades y siendo los campeones del torneo.

Hugo Joyner, invitó a toda la niñez guanajuatense a estar muy pendiente de los recorridos que realizarán con el torneo de trompos cometa, pues se estarán presentando en la mayor parte de los municipios del estado, llegando próximamente a Uriangato para compartir con las nuevas generaciones esta felicidad.