El jueves pasado, la Fiscalía General del Estado de Chihuhua, rescató a 21 hombres que permanecían en condiciones de esclavitud y eran obligados a trabajar por narcotraficantes en plantíos de amapola y marihuana, estaban en cuevas al fondo de un barranco, en una zona de difícil acceso del municipio de Ocampo, en la Sierra Tarahumara.

Los 21 hombres eran forzados a trabajar en el cultivo de droga, en dos campamentos donde los narcotraficantes los mantenían incomunicados, dormían en cuevas y hacían labores que duraban todo el día, los alimentaban con agua y harina en la mañana, y frijoles en la noche, sin recibir pago alguno.

En el relato de las víctimas se detalla que desde las seis de la mañana los levantaban a trabajar y durante la noche los metían a dormir en las cuevas, donde eran vigilados por sujetos armados quienes los golpeaban y amenazaban de muerte en caso de que intentaran escapar.

Algunos habían cumplido dos años y medio en cautiverio, y cuatro tenían reporte de desaparición en las ciudades de Chihuahua y Cuauhtémoc, donde fueron contactados bajo la promesa de emplearse en la colocación de “cercas” y otros trabajos agrícolas, con un pago diario de 350 pesos.

Los policías no ubicaron a ningún narcotraficante y no lograron detener a los responsables de esclavizar a los hombres, pero aseguraron una camioneta Chevrolet Silverado, modelo 2005, que era utilizada para el traslado de víveres, además había un radio de comunicación marca Kenwood, con el que los delincuentes mantenían comunicación.

despirta guanjuato