Según cifras de la secretaria de medio ambiente y recursos naturales La producción maderable de Guanajuato en 1990 era de 22416 metros cúbicos , mientras que en el 2017 alcanzó mucho más del doble: un aproximado de 47962 metros cúbicos, según cifras oficiales.. Sin embargo la extracción que se lleva a cabo de manera ilegal eleva estas cifras fácilmente al doble

La deforestación afecta no solo a los humanos, que ven su suministro de agua y oxígeno en riesgo, sino también a millones animales pertenecientes a decenas de especies que tienen su hábitat en los bosques y selvas. Cerca del 70 % de la vida silvestre vive al cobijo de los árboles.

Los comerciantes y productores de leña y carbón denuncian que debido a la excesiva tala y extracción clandestinas, sus márgenes de ganancia se ven seriamente reducidos pues su competencia no paga por permisos ni conservación de las áreas por lo que ofertan mucho más baratos los productos. Dando un golpe bajo a la industria establecida. Y generando que cada vez más personas se sumen a esta práctica penada seriamente por las leyes mexicanas.

Además de esto los comerciantes de leña y carbón registrados ante la ley deben pagar una fianza anualmente del 10 % de lo que proyectaron aprovechar de sus tierras, cuyo límite para madereros a pequeña escala, es de 10 mil metros cúbicos de madera y cuando los extractores ilegales sacan más madera de la cuenta o les roban parte de lo que planeaban extraer ellos mismo, por un lado pueden hacerse acreedores a grandes multas y por el otro al tener menos que extraer, su negocio se va en picada.

La mayoría de lo que se extrae en Guanajuato capital es encino blanco y pino y el valor de la producción maderable del estado llegó en 2016 a poco más de 23 millones de pesos. Sin embargo cuantificar y regular la extracción de hojarasca, heno , pingüica, y barro resulta sumamente complicado por lo que cerca del 99 % de esta explotación de recursos naturales se hace de manera ilegal, provocando erosión del suelo, y poca retención de la humedad, lo que afecta seriamente los ecosistemas boscosos, acabando poco a poco con los arboles de gran tamaño , y en estas temporadas decembrinas la extracción de estos productos se eleva exponencialmente.

Aunado a esto está la proliferación de negocios de comida a la leña o al carbón, desde, pollos, hamburguesas, carnes y pizzas se preparan en gran parte con madera de procedencia ilegal, y cada uno de estos negocios consume cantidades significativas de leña diariamente, por lo que la extracción de madera y la deforestación de la sierra guanajuatense se eleva rápidamente.

Toda esta depredación aunada a la rapacidad y voracidad de las empresas mineras en el territorio capitalino , que contaminan ríos, tiran residuos a la naturaleza, que destruyen especies de flora en peligro de extinción al realizar sus operaciones, que consumen cantidades industriales de agua, fracturan el suelo provocando que manantiales y pozos se sequen y que acumulan enormes cantidades de residuos tóxicos en las laderas y cañadas alrededor de la capital hace que uno se pregunte: ¿qué destino le espera al pobre Guanajuato con autoridades castradas , corruptas e incompetentes que permiten y solapan la voracidad y depredación de sus recursos naturales? ¿qué futuro le espera a nuestros hijos?