El error de Evo Morales fue aferrarse a un cuarto mandato como presidente de Bolivia, digamos que con tres periodos en el poder podría haberse retirado con el reconocimiento a su labor, sin embargo, le dio el síndrome de don Porfirio y consideró que su país no estaba listo para vivir sin él.

El fin de semana se articuló un golpe de estado contra su cuarto mandato, después de unas polémicas elecciones en octubre. El domingo renunció a su cargo de presidente de Bolivia cuando se vio desconocido por la cúpula militar y su casa fuera saqueada y vandalizada, luego incluso de que quemaron la casa de su hermana.

24 horas después de su renuncia, ha solicitado asilo político a México, y el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard Casaubón, aseguró que le será otorgado por razones humanitarias.

La convención sobre asilo diplomático firmado por México ante la organización de Estados Americanos (OEA) estableció que podrá ser otorgado por delitos o motivos políticos, pero se aclara que no es lícito otorgarlo si la persona asilada “se encuentra inculpada o procesada”. Sin embargo, el mismo convenio establece que será el país asilante el que califique la naturaleza del delito o de los motivos de la persecución. Según la OEA, se entienden como casos de urgencia la persecución por personas o multitudes que hayan escapado al control de las autoridades, lo que ocurrió cuando un grupo de personas allanó la casa de Morales. “Se entienden como casos de urgencia, entre otros, aquellos en que el individuo sea perseguido por personas o multitudes que hayan escapado al control de las autoridades, o por las autoridades mismas, así como cuando se encuentre en peligro de ser privado de su vida o de su libertad por razones de persecución política y no pueda, sin riesgo, ponerse de otra manera en seguridad”, señala el artículo sexto de la convención firmada por México.

Según lo dispuesto en la constitución de Bolivia, tras la renuncia del presidente el vicepresidente debe asumir el cargo, pero este también renunció; por lo que hay una incertidumbre por conocer quién gobierna el país.

Tras 14 años en el poder, Evo Morales logró un crecimiento económico del país, disminución de la desigualdad social, incremento de la inversión y del consumo. Aun en momentos complicados económicamente para el mundo, Bolivia crece y sigue disminuyendo la desigualdad; Bolivia es otra, mucho más próspera, de lo que era. Y así podría haberse ido el indígena que llegó a presidente, con el reconocimiento por su destacada función, pero se atragantó de poder y sus enemigos hicieron el resto.

Ojalá Bolivia no sufra un revés a su florecimiento, sobre todo, que no permita que las fuerzas intervencionistas regresen a las condiciones de precariedad en la que les gusta tener a los países, ya ven lo que pasó en Ecuador.

informó Deneck Inzunza.

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