Manifestantes que protestan en contra del gobierno de Hernández bloquearon las principales vías de la ciudad a la vez que un grupo de oficiales de la Dirección Nacional de Fuerzas Especiales de la Policía Nacional se declararan de “brazos caídos” denunciando violaciones a sus derechos labores y humanos al interior de la institución.

Los opositores al gobierno bloquearon puntos clave de autopistas en todo el país, quemaron neumáticos y se enfrentaron con los oficiales que permanecían en servicio.

Ante la denuncia de las fuerzas especiales, dirigentes de la policía en conferencia de prensa explicaron que los agentes en protesta representan solo un 10% de la fuerza pública y que están trabajando en alcanzar un acuerdo. Sin embargo, el grupo de policías, en su mayoría de la escala básica, se sumó a las manifestaciones antigubernamentales citando en un comunicado “malestar y descontento con el gobierno por la presente crisis”

En la capital, Tegucigalpa, cinco gasolineras fueron atacadas y de varias tiendas de electrónica fueron robados televisores, equipos de sonido y computadoras.

Los manifestantes acusan a Hernández de haber sido reelecto de manera fraudulenta.

El presidente estaba reunido con el Consejo de Defensa y Seguridad. A través de Twitter, Hernández sostuvo que “el Estado de Honduras tiene la obligación de garantizarle al pueblo la protección de su integridad y goce de sus derechos tales como libre circulación, protección de bienes públicos y más”.

Las manifestaciones presentan un nuevo desafío al gobierno de Hernández que enfrenta protesta de diferentes sectores desde mayo, cuando trabajadores de los ministerios de salud y educación exigieron en las calles la derogación de decretos que podrían abrir la puerta a la privatización de ambos sectores.

Tras la falta de miembros de las fuerzas especiales de la policía, la Policía Militar, tomo el control del orden público y reporta, según sus portavoces, la detención de 24 personas tras la jornada de protestas.

despirta guanjuato