león, Irapuato, salamanca y Celaya polígono en homicidios luego de que mas del 70 % de los mismos han sido registrados en estos municipios durante el primer trimestre del año.

Hace 10 años Guanajuato conservaba una relativa apariencia de seguridad social, en la que en efecto los polígonos en el estado se han visto notablemente identificados desde hace décadas por aquellos que se encuentran en el famosos triangulo de las bermudas, marcados por el corredor industrial y donde el tráfico de combustible ha sido lo que el narcotráfico para los estados del note el acabose de la lucha entre el crimen organizado y la ciudadanía. A la fecha se han registrado poco más de 900 homicidios en la capital lo que representa que entre 10 y 11 guanajuatenses muren diariamente haciendo que las próximas contiendas electorales se saturen de propuestas huecas por parte de los candidatos para regular, disminuir o inhibir la actividad criminal, esto con argumentos como el tan famosos programa ESCUDO instaurado bajo el gobierno de marques y que junto con la presencia de la policía militar no han dado pie con bola, pues al menos hasta el último de febrero cerca de 85 homicidios se registraron en león, esto sin los registros del mes de marzo, que sin duda con ello ya se rebasarían las 100 víctimas, colocando a este municipio en la cabeza de la inseguridad, en segundo lugar aparece Irapuato con 75 víctimas, en tercer lugar aparece salamanca con 46 y Celaya con 45, ambas cifras sin considerar el mes de marzo, pues nada más en estos 30 días cerca de 350 personas fallecieron a causa de una actividad relacionada con el crimen.
Los cuatro municipios anteriores son los de mayor riesgo, y encabezan las estadísticas en homicidio de manera ascendente se encuentra Pénjamo con 27 homicidios, Silao así como dolores hidalgo con 23, valle de Santiago con 22, Yuriria con 20 y Apaseo el grande con 19.
Cabe mencionar que hasta el momento la capital no registra una cifra superior a los 15 decesos, sin embargo la incidencia se ha visto presente en estos primeros meses del año.
Guanajuato ha dejado de ser un lugar seguro para vivir, y las políticas públicas han dejado de surtir efectos ya que nuestra sociedad reactiva se encauza hacia el armamento de los niños y jóvenes con un sentido de persecución y constante alerta en el que debido a la hostilidad social, en poco tiempo tomar justicia por la propia mano será tristemente el camino más efectivo para sobrevivir, ya que sobrepasada la máxima autoridad que representa el ejército mexicano ya no hay poder supremo que pueda recuperar y guardar la seguridad en el país.