De acuerdo a los registros y estadísticas del Centro de Comando, Control, Comunicaciones y Cómputo (C4) de León, las llamadas improcedentes al 9-1-1 disminuyeron en 2019 respecto al mismo periodo del 2018, sin embargo, este tipo telefonemas fue del 60 por ciento en comparación con las que sí son reales o procedentes.

Del primero de enero al 21 de noviembre de 2019 se registró un total de un millón 75 mil 567 llamadas no procedentes (que representan el 59.9 por ciento del total), en tanto que en el mismo lapso de 2018 la cifra fue de un millón 351 mil 107 llamadas no procedentes.

La diferencia en números totales es de 275 mil 54 llamadas no procedentes menos, en el periodo de este año, respecto a igual periodo del año pasado, pero lo deseable es que no existan llamadas ociosas o falsas.

Víctor Aguirre, director del C4, dio a conocer que se han aplicado medidas con la intención de disminuir la cantidad de llamadas que no proceden por distintos motivos, principalmente de broma, insultos y obscenas, que distraen la atención y el uso de recursos humanos y materiales para atender las verdaderas emergencias.

Entre las medidas que se han podido implementar está la identificación de los números telefónicos reincidentes en llamadas ociosas, “para de manera automática dejarlas al último de la lista de espera”.

Señaló el funcionario que si bien es cierto que se han propuesto reformas a la Ley del Sistema de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato para que se castigue a los infractores en el uso del 9-1-1, también se debe contemplar modificaciones a Ley Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública, para que se puedan obtener los datos de personas infractoras por parte de las empresas de servicios telefónicos.

Del total de llamadas improcedentes en 2019, en todos los renglones hubo una disminución importante (por parte de niños, llamadas incompletas o llamadas “mudas”), excepto en el rubro de insultos o llamadas obscenas por parte de adultos, que tuvieron un incremento de más del 100 por ciento.

En 2018 en ese tipo de llamadas por parte de adultos fue de un total de tres mil 169; en tanto que, en el mismo periodo, pero de 2019, se incrementó a seis mil 740 telefonemas.

Víctor Aguirre indicó que no se justifica que ninguna persona, incluso los niños, realicen llamadas de broma, pero lo deplorable es que ahora aumenten por parte de personas adultas que llaman para pedir cervezas, pizzas, para insultar o decir expresiones obscenas a las y los telefonistas.

despirta guanjuato