La mayoría de los habitantes en el mundo alcanzan a ver el gran problema de contaminación con la que cuenta nuestro planeta Tierra, se sabe que debemos hacer algo de manera urgente para evitar tanto daño al ecosistema, ya que el mundo se muere poco a poco.

En este contexto muchas empresas y personas responsables comienzan a trabajar para reducir la contaminación, sin embargo, hay personas que los interés políticos y económicos los ciegan y es que lo pasa con el presidente México López Obrador.

Pues mientras la petrolera británico-neerlandesa Shell se deshace de sus refinerías para comenzar la transformación de la empresa a una compañía neutral en emisiones de CO2 y producir energía limpia, pensando en el futuro, el presidente Andrés Manuel compra su refinería en 12 mil millones ubicada en Houston, Texas, para seguir apostándole a la producción de energía no renovable, esto, bajo el argumento de ya no comprarle a Estados Unidos.

Y cuando Sehll celebraba un avance más, de un plan que comenzó desde el 2018, para generar gas natural y tener un cambió total para el 2050, AMLO festejaba su retroceso en el país al adquirir dicha refineria.

Shell contribuiria en parte importante con su cambio pues hasta el momento atiende a mas de un mllon de clientes comerciales e indusriales y a mñas de 30 millones de clientes e 46 mil estaciones.

Por lo que la empresa indica que apoya el ambicioso acuerdo de París, para generar un cambio climatico drastico para limpiar el aumento de la temperatura global.