Inocentes almas, son las que pagan por los actos de los criminales religiosos que en varias ocasiones se disfrazan de padres, sacerdotes, curas o seguidores de Dios, para abusar sexualmente de niños y desgraciadamente esta situación existe en todo el mundo.

Este 5 de octubre se dio a conocer el conteo de reportes que hay desde hace 70 años en Francia y son alrededor de 300 mil niños que han sido abusados sexualmente, donde casi todas las pequeñas víctimas son varones, mientras que las edades de los afectados oscilan entre los 10 y 13 años.

No obstantes, otros países también presentan la misma situación, pues en Estados Unidos, tan solo en el año 2018 se registraron cerca de mil 300 casos de pederastas religiosos.

Mientras que en México desde el 2010 se han reportado por lo menos 101 sacerdotes que han sido llevados a proceso por delito sexual, esto tan solo de los casos que se detectan y se denuncian porque hay millones de niños que no corren con la suerte de ser salvados.

Por otra parte, el Papa Francisco, como una importante misión ha reformado el Libro VI del Código de Derecho Canónico sobre las sanciones penales en la Iglesia Católica contra abusos de este tipo, por lo que en varias ocasiones ha pedido perdón.

En este cambio ha ofrecido discreción para con los menores afectados, sanciones severas y también se ha cambiado el plazo de prescripción de delitos, con el fin de favorecer la conclusión de los procesos en un tiempo razonablemente corto.