Los orígenes de la mina de la garrapata se remontan a los principios de los años 1700, tiempo de la gran bonanza minera en Guanajuato, época en que rebozarían de gloria y esplendor la mayoría de las minas guanajuatenses.

Esta mina se encontraba casi directamente sobre la famosa veta madre de Guanajuato , y Fue tan grande la riqueza que se produjo en ella para la corona española que los propietarios de las mismas fueron convertidos en nobles.

Sus grandes e imponentes muros han sido en parte derrumbados y además fueron perforados en múltiples puntos, por buscadores de fortuna que intentaban encontrar hoyas con monedas o mineral en las piedras de la construcción.

Los siglos han pasado y la naturaleza poco a poco va recobrando lo que por derecho le pertenece, sin embargo se puede apreciar aun el esplendor y la opulencia que se vivieron aquí hace alrededor de 300 años.

El sitio en abandono representa una oportunidad extraordinaria para aventureros y apasionados de la naturaleza y la historia.

Estas ruinas que poco a poco se dejan caer en el olvido y el abandono, bien pudieran ser una gran área de oportunidad para los gobiernos locales y estatales, pues podrían ser rehabilitadas como ha ocurrido ya en otros lugares. Para Convertirlas en atractivo turístico y catalizador de la economía regional. En lugar de abandonarlas y dejar que se consuman y se destruyan con el paso de los años.