El estado de Guanajuato, gobernado por el Partido Acción Nacional, se prepara desde estos momentos para las próximas elecciones en 2024, en las cuales se habrán de medir dos de las fuerzas políticas con mayor presencia en la entidad: el PAN y MORENA.

El partido blanquiazul, quien por años ha gobernado el estado, parece tener la sartén por el mango; confiados en la aceptación que tienen por la ciudadanía guanajuatense, panista por convicción, quienes confían ciegamente en los actores políticos que Acción Nacional les presenta.

Pero no todo es miel sobre hojuelas para el partido liderado por Marko Cortés, pues en las pasadas elecciones, perdieron varios municipios del estado de Guanajuato, gobernados ahora por MORENA, quien ha tomado vuelo en la entidad. Estos municipios parecieron no molestarle demasiado a los dirigentes estatales y nacionales, pues los pilares en Guanajuato siguen siendo azules: Irapuato, León, y Guanajuato capital; de los cuales, dos son gobernados por mujeres.

Mientras que en la capi  tal del estado, el presidente municipal, Alejandro Navarro, se encuentra en su segundo mandato consecutivo, gracias a su espléndida campaña de redes sociales, en la cuales aparecía como un jovial y atento “pre-candidato”, y dejando de lado aquella pifia de “sacar al mal gobierno”, que era él mismo, hoy en día, su popularidad, los resultados, y la pérdida de la gran obra del Museo de las Momias, le han restado puntos, no sólo como presidente, sino como eje de un partido, que sobrevive de tres bastiones, únicamente.

En los otros dos municipios, Irapuato y León, ocurre una situación similar, aunque con resultados menos esperados: Lorena Alfaro, presidente municipal por el municipio de las fresas, se ha visto envuelta en problemas de seguridad en los que no ha sabido salir bien librada; el joven asesinado por un Guardia Nacional, las protestas feministas afuera de presidencia, y los constantes ataques a su cuerpo policiaco, aunado al paro que ocurrió semanas atrás, le han dejado ver como una presidente insensible, lejana de la ciudadanía y de sus departamentos de gobierno, lo que la ha llevado a ser una de las presidentes municipales peor calificadas en el país.

En León, Alejandra Gutiérrez parece que no se moja, pero no está tan seca. La última problemática fue la masacre en la colonia María de los Cementos, donde sujetos armados acribillaron a 6 integrantes de una familia mientras convivían en una fiesta infantil. Sin embargo, quien salió al quite en aquella ocasión, fue la Secretaria de Seguridad Ciudadana del Estado de Guanajuato, Sophia Huett López, mientras que Alejandra -Gutiérrez, seguía sonriendo en los eventos en los que asistía junto al gobernador del estado, Diego Sinhué Rodríguez Vallejo.

Estos tres pilares son fundamentales para el partido blanquiazul, y son los que estarán peleando la continuidad dentro de los municipios, para poder decir todavía, que siguen siendo fuerza política en el estado de Guanajuato.

En el otro lado de la moneda, está MORENA, quien ha tomado fuerza en comparación de las elecciones de 2018, a las últimas celebradas en 2021; pues las presidencias municipales ya ganadas, y el alza en la preferencia de los votantes, ha puesto a temblar a más de algún panista.

La diferencia, es que, en Guanajuato, no existe un actor político en la partida morenista que tenga ese reflejo de pertenencia con los votantes, no hay uno solo que se encuentre firme en el pensamiento de la ciudadanía, más allá de Ricardo Sheffield, actual dirigente de la PROFECO, y que tiene un pasado panista en la ciudad de León, y que ya compitió por la gubernatura de Guanajuato en las pasadas elecciones de 2018.

Ni Carlos García de Silao, ni Cesar Prieto de Salamanca, parecen fuertes candidatos para competir por la gubernatura del estado, pues uno de ellos no tiene contemplado hacerlo, y el otro es un joven político que apenas inicia su trayectoria, y que tiene mucho colmillo por desarrollar.

En Guanajuato, el PAN tiene un sueño, pero MORENA puede ser ese despertador que irrumpa la magia de Morfeo; magia, que parece estar aletargando la designación del nuevo dirigente de los blanquiazules en el estado, y que puede ser pieza clave para retomar la fuerza de cara a refrendar la gubernatura estatal.

El panorama toma forma, la contienda está reñida, y mientras los panistas no tomen consciencia de las repercusiones que esto puede traer, seguirán armando eventos fastuosos diseñados para engrandecer su ego, para mostrarse frente a Guanajuato como los “elegidos”, que quizá, dejen de serlo para las siguientes elecciones.

despirta guanjuato