Según testigos, un grupo integrado por al menos 15 sicarios fuertemente armados, ingresaron hasta el templo donde se oficiaba una misa a la cual asistió gran parte de la familia Rivera, originarios de la colonia La Ganadera, en Irapuato.
Los sicarios abrieron fuego dentro del recinto católico dejando muerto al abuelo de la familia Mario Rivera y a su nieto Cristofer Rivera, gravemente herido.
El menor fue llevado al hospital donde minutos después murió.
Toda la zona del crimen fue acordonada por autoridades municipales, estatales y federales, así como elementos de la policía militar.
Personal de la Subprocuraduría General de Justicia del Estado investiga el asunto y, trascendió, apenas hace un año la misma familia recibió un ataque armado en su domicilio en la Colonia Ganadera.

El reporte se dio gracias a los ciudadanos y de manera inmediata comenzó la movilización por parte de elementos de seguridad publica quienes acordonaron la zona y comenzaron con la búsqueda de los atacantes.

En el sitio se encontraron al menos 20 casquillos percutidos de tres diferentes calibres, uno de 40mm, otro de 45 mm y el ultimo de 9mm.

Varios vehículos y viviendas de la zona resultaron con impactos de bala debido al ataque.