Las minas tienen una gran cantidad de conexiones por medio de los túneles, y mientras algunos deben cerrarse por volverse frágiles o peligrosos, otros fueron abiertos y mediante restauración ahora tienen acceso turístico. Tal es el caso de la boca mina de San Ramón en Valenciana.

Ubicada límites de la ciudad de Guanajuato, En la zona conocida como La Valenciana, existe una mina todavia activa con el mismo nombre, y una Iglesia que se construyó a finales del siglo 18 como agradecimiento por la futura riqueza que dicha actividad dejaría a la ciudad y el estado en general.

Dos de dichas entradas turísticas en la zona de la Valenciana son la de San Ramón y la de San Cayetano. La mina de san Ramón tiene una amplia vista de los cerros aledaños, y su acceso se encuentra dentro de un bar y un restaurante.

El acceso a la bocamina, cuenta con una construcción en saliente, con forma de chimenea, y ventanas en la parte más alta, así, cuando el aire corría se conjunta con el de la entrada y accedía con mayor facilidad a los túneles.

En la entrada hay un molinos que representa el trabajo de la destrucción de las rocas para extraer el material. los mineros ponian la pesada roca para moler aplicando el método de flotación.

En este sitio, hacen el recorrido y al finalizar obsequian un trozo de cuarzo, con la amplia explicación de que hoy en día se usa para los aparatos electronico.

Esta mina turistica, al igual que otras como la de San Cayetano, dan el ejemplo que el turismo en la mineria deja una importante derrama economica en cualquier lugar donde se encuentre porque extranjeros y nacionales vienen a conocer de la deidad que sólo se presenta en la capital.

Penosamente la mina de rayas no corre con la misma suerte, pues aunque ahì se pueden apreciar inigualables atardeceres, y aunque todavia existen ruinas de lo que fue la iglesia principal, no esta abierta para quien la visita .

La mina de rayas tiene una profundidad de 400 metros, lo que la hace no sólo de las más antiguas, sino también la de mayor profundidad en su momento.

Podria consolidarse como un importante atractivo turistico, sin embargo en el 2005 la empresa minera canadiense Great Panther Sivler la adquirió, cerrando las puertas a todo el publico impidiendo que al igual que la mina de San Ramón los pueblos mineros se favorecieran de esta importante entrada economica, impidiendo que la gente aledaña se pueda sostener del turismo, pues los incanzables daños que han hecho a la población podría ser una manera de retribución de las tantas afectaciones que han hecho.

Desafortunadamente la mina de rallas no es la unica que desaprovecha este principal ingreso, sino que hay otras más que corren con la misma suerte, tal es el caso de Mina de la Luz, San Ingnacio, Mina del Cubo, Bolañitos, Garrapata, Peñafiel todas podrían traer turistas pero en algunas de ellas, incluso, las empresas mineras ya no permiten el acceso.