Granizos del tamaño de pelotas de béisbol, destrozaron parabrisas, tragaluces y ventanas a medida que una intensa tormenta se desplazaba por el área de Dallas-Fort Worth, en Texas, lo que dejó daños por millones de dólares, informaron este miércoles medios locales.
La buena noticia, es que no se reportaron lesionados por las tormentas de la madrugada que trajeron consigo intensos vientos, lluvias y los granizos gigantes.
Las tormentas dejaron unos 425 millones de dólares en pérdidas tras dañar unas 20 mil estructuras y 25 mil vehículos, explicó Mark Hanna, portavoz del Concejo de Seguros de Texas.
Se reportó caída de granizo desde Frisco, un suburbio al norte de Dallas, hacia el suroeste hasta Arlington, al oeste de Dallas.
Brandi Rafael de la ciudad de Coppell dijo que el granizo hacía tanto ruido que de hecho parecía que Dios los estaba apedreando.