Desde el año de 1623 Cada año en México tiene lugar un fenómeno social de magnitudes épicas, en toda la republica a finales de marzo y principios de febrero se vive un éxodo masivo que tiene como punto de reunión la parroquia de nuestra señora de San Juan de los lagos, en el estado de Jalisco.

2 millones de personas, más del 1% de la población total del país realizan cada año esta gigantesca procesión, que dependiendo la distancia puede tomar desde unas horas a varias semanas.

Hay quienes la realizan a pie, y otros en bicicleta, muchos terminan el último tramo de rodillas, sangrándose las mismas, todo por la fe.

Los fieles acuden en busca de la celestial  virgen, para pedirle un milagro terrenal , la cura de una enfermedad, el termino de una mala racha de suerte, incluso para encontrar el amor.

Caminan de día y de noche, por carreteras y desolados paramos, de subida y de bajada, con el inclemente sol y el calor bajo el terrible frio y el azote del viento nocturno

Muchos solo cumplen con el compromiso hecho con la virgen, llevan a cabo el viaje año con año incluso de por vida, en pago al milagro recibido de la Santa Madre

Sin embargo este año en el estado de Guanajuato la procesión ha sido prohibida por las autoridades, en espera de disminuir los contagios por coronavirus que en ultimas fechas han ido en aumento en la entidad.

Una problemática que no solo afecta los compromisos espirituales con la virgen de San Juan, sino la economía que ya tanto ha sufrido, pues esos 2 millones de peregrinos dejaban una derrama económica de consideración a lo largo del camino que en este 2021 no se verá y que tanto hace falta a los negocios de todo México, una consecuencia mas del coronavirus.