En un acto reprobable por su falta de conciencia frente al incremento de contagios por covid-19, la mañana del “Miércoles de Ceniza”, el sacerdote encargado de la parroquia en la comunidad “La Cruz” en el municipio de Celaya, encabezó la “exposición” de “El Santísimo” sin importarle la prohibición implementada por las autoridades.

Esta demostración de fe podría costar caro entre la población del rancho pues, en su mayoría, los integrantes de la peregrinación forman parte del grupo de mayor riesgo pues son personas de la tercera edad.

“El párroco de la comunidad y la gente no dejan de realizar actividades donde se reúnen más de 10 personas, pese a las advertencias y el semáforo rojo en el que nos encontramos, ellos hacen caso omiso”, comentó un denunciante que pidió el anonimato.

“Lo más triste es que las personas que tratamos de no asistir a esos eventos, de alguna manera tenemos contacto con las personas que no dejan de asistir y lo que más preocupa es que la mayoría de personas que aparecen en las fotografías son personas de riesgo, ancianitos”, concluyó el habitante de esa población rural.

Hasta el momento las autoridades no han informado si ya acudieron a la comunidad o si habrá consecuencias hacia quienes organizan estos eventos religiosos que ponen en riesgo a su población.