A pesar de que el presidente de México Andrés Manuel López Obrador informó por la mañana, en su conferencia del 4 de marzo que protegería a todas las figuras políticas que estuvieran aspirando a un cargo publico.

Pero ni la ambición, ni los delincuentes, le temen al mandatario, pues el mismo 4 de marzo, por la noche se dio a conocer que el precandidato a la presidencia por el Partido Revolucionario Institucional, PRI, en la Perla, Veracruz, Melquiades Vásquez Lucas fue asesinado, mientras se encontraba a bordo de su camioneta frente al palacio municipal de Mariano Escobedo, previamente había sido perseguido y tras recibir atención en el hospital de la ciudad, falleció.

Pero la agresión política no paro ahí y como desafiando al presidente, horas después se informó sobre el asesinato de otro aspírate más, se trata del militante del PRI, quien buscaba la presidencia de Nuevo Casas Grandes en Chihuahua, Yuriel Armando González Lara, junto a otro hombre no identificado, ambas victimas se encontraban en el Comité Municipal del PRI.

En el proceso electoral más sangriento, la Secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana ha registrado 64 políticos asesinados, en diferentes estados como Oaxaca, Guanajuato, Veracruz, Guerrero, Morelos, Baja California y Jalisco, entre otros, esto en solo 4 meses.