Las lluvias esperadas en Guanajuato han resultado ser un chisguete que no alcanza a cubrir las necesidades de suministro de agua a la capital, y peor, con los partes meteorológicos que indican que no habrá más precipitaciones copiosas para llenar las presas.

Para Guanajuato capital este escenario de presas vacías implica la necesidad de hacer uso de la batería de pozos de la zona sur, pero eso se traduce en gasto de recursos para mover el líquido 30 kilómetros y subirlo 700 metros. Pero, además del gasto en bombeo, el riesgo es que estos mantos se agoten.

La realidad contundente es que hay escasez de agua de lluvia en la capital, lo que pone a temblar al Sistema Municipal de Agua Potable y Alcantarillado de Guanajuato (SIMAPAG), organismo que invita a la población a adoptar medidas para el cuidado de agua.

Por lo que se reforzarán la campaña, para que la población y los visitantes haga un uso consciente del vital líquido, promoviendo en todos los medios, al alcance del organismo operador, el ahorro del agua de la mano con todos los sectores productivos ante los actuales niveles de captación de las tres presas, que no se han visto favorecidas por las recientes precipitaciones, las cuales se presentaron fuera de las zonas de escurrimiento y recarga de los embalses, o sea, llueve poco y lejos de los cauces que conducen a las presas, cuyos niveles alarmantes son los siguientes:

Presa de Mata 41% de su capacidad, Presa de la Esperanza 33% y la Presa de la Soledad 16%.

Datos lapidarios, datos para poner las barbas a remojar, no se olvide de lo que pasa en Nuevo León, ojo.

Deneck Inzunza.

despirta guanjuato