Con esta leyenda diputados le hicieron tremenda propaganda a este edificio blanco de más de 700 millones de pesos, recurso extraído directamente de los impuestos que generan los guanajuatenses.

Esta obra ubicada en Marfil se ha convertido en un verdadero dolor de cabeza para los ciudadanos de a pie, pues dado su ubicación definitivamente las personas que solían acudir al antiguo palacio legislativo en el centro histórico, principalmente adultos mayores, a solicitar algún tipo de apoyo no lo hacen más.

Pues para poder llegar a este recinto, si se viene de la zona centro de la capital, las personas tendrán que abordar por lo menos 3 camiones, una vez llegando al paradero de la casa legislativa tendrán que caminar bajo los tremendos rayos del sol una distancia de medio kilómetro aproximadamente, situación que se les complica a las personas ancianas y también a las que presentan alguna discapacidad motriz pues al estar este edificio sobre la sima de un cerro hace que el transcurso sea pesado al encontrarse una pendiente para poder llegar a las puertas de este poder legislativo.

Claramente este palacio fue diseñado para las personas que se trasladan en automóvil dejando en segundo plano al peatón, pues recordemos que de un principio ni siquiera existía una parada de autobús, situación que obligaba a todos los guanajuatenses que no cuentan con vehículo a caminar desde el puente Marlboro una distancia de kilómetro y medio con un tiempo de 25 a 30 minutos a paso velocidad de un joven, ahora imagine un anciano.

Bien, actualmente y a casi de concluir esta administración, poco o nada a los 36 diputados que conforman esta legislación les ha importado implementar condiciones de accesibilidad a este edificio público, pues siguen sin considerar a las personas en estado vulnerable que pretenden acudir a este para realizar algún tramite o a solicitar un apoyo.

Es de mencionar que solo hay una ruta de transporte público con destino a la casa legislativa, pero este no sube hasta las puertas de recepción y pasa cada hora y media.

Estas condiciones provocaron el desinterés de gran parte de la población guanajuatense de acudir a este recinto.

Otra incongruencia más de estos servidores públicos fue la colocación de un espacio para aparcar bicicletas, que ingenuos verdad… pues sobre la vía de circulación que da acceso a este recinto, los automóviles alcanzan una velocidad por arriba de los 50 kilómetros por hora y en el túnel de las enredaderas ni hablar, un verdadero valiente y que no le importa su vida solo se atrevería a circular en este a bordo de una bicicleta pues aquí el espacio es aún más reducido y no existe una ciclo vía ni un proyecto para construir una actualmente.

Entre el personal se escuchaba que para que las personas pudieran acceder hasta las puertas del palacio legislativo copiarían un modelo de movilidad que esta implementado en parque Guanajuato bicentenario, si, se pretendía la compra de carritos de golf para que estos subieran y bajaran a las personas, sin embargo todo quedo en promesas y a escasos días de que estas diputadas y diputados se vallan, nada se ha podido ver.

También prometieron en un principio que este sería un congreso verde pero ni un solo árbol da sombra a los caminantes lo que le da un aspecto desértico que con tan solo verle da una insolación sicológica.