El gobierno del presidente Donald Trump planea enviar a 800 efectivos militares o más para reforzar la seguridad en la frontera con México bajo la instrucción de un presidente que busca transformar los miedos en materia migratoria en votos para las próximas elecciones, mientras una caravana de miles de migrantes atraviesa México.

Se espera que el secretario de Defensa, Jim Mattis, firme una orden y despliegue a los efectivos a la frontera, para que apoyen a las fuerzas de la Guardia Nacional que ya están ahí.

El hecho ocurre en momentos en los que Trump ha llamado la atención sobre la caravana de migrantes centroamericanos que lentamente atraviesan el sur de México a pie.

Trump, quien ha afirmado sin fundamentos aparentes que entre la caravana había personas del Medio Oriente, dio la instrucción de usar la fuerza letal ante cualquier ruptura del orden por parte de los migrantes.

Las fuerzas adicionales proveerán lo que un funcionario llamó apoyo logístico a la Patrulla Fronteriza, con vehículos, carpas y equipo de armas.
El funcionario habló bajo condición de anonimato porque el plan aún no estaba definido en su totalidad ni se había anunciado formalmente.
No es inusual que la Guardia Nacional ayude con la seguridad fronteriza. Aunque las fuerzas en servicio a veces son enviadas para emergencias nacionales como huracanes o inundaciones, rara vez son desplegadas en la frontera sur.