El viernes, las instalaciones de la Dirección de Seguridad Pública de Cortazar, fueron prácticamente tomadas por asalto, por un gran número de agentes federales y estatales que detuvieron a una decena de policías preventivos como parte de la investigación que llevan a cabo tras la muerte de un joven de 16 años y la desaparición de su progenitor.
Desde las 7:30 horas, elementos del grupo GERI de la Subprocuraduría de Justicia para la región C, miembros del Ejército Mexicano y Gendarmería, arribaron al inmueble localizado a un costado de la Unidad Deportiva Sur.
Ciudadanos que acudieron a efectuar trámites, observaron cuando varios policías municipales estaban tirados en el suelo y eran revisados por los agentes federales.
A raíz del operativo, del cual trascendió que lo desarrollaron ante la ola de situaciones de violencia que asola al municipio pero, también, debido a que sobre los policías cortazarenses pesan serias acusaciones de detenciones arbitrarias que concluyen en golpes y agresiones contra ciudadanos.
El caso más reciente y, al parecer, documentado por la Subprocuraduría de Justicia, fue el de dos jóvenes y su padre que fueron sacados de su casa, llevados al área de barandilla, en el trayecto los golpearon y, a las tres horas, sacaron inconsciente al progenitor, en tanto que a los muchachos los llevaron a un camino del cerro de La Gavía.
A consecuencia de salvaje golpiza, uno de los consanguíneos, de 16 años, falleció por paro cardiaco, el otro es atendido de lesiones menores pero su padre no aparece.
El operativo efectuado por policías estatales y federales, concluyó con la detención de 10 policías preventivos, entre ellos, el coordinador operativo de turno y la encargada de cabina, todos ellos, serán sometidos a investigación e interrogatorios para llegar al fondeo del asunto.
Además, los agentes federales y estatales incautaron el sistema de videograbación a fin de contar con pruebas que comprueben el ingreso y salida de los tres familiares al área de barandilla.