Tras la serie de sismos que se registraron en la comunidad de Copales en el municipio de Huanímaro, que obligó a alrededor de 300 habitantes a salir de sus hogares por su seguridad, los habitantes ya hicieron caso omiso de las recomendaciones y cruzaron la cinta amarilla para entrar a sus hogares, este 7 de octubre.

Los movimientos telúricos han provocado grietas en el asfalto y en inmuebles por lo que las autoridades invitaron a la ciudadanía a salir de sus casas, ya que hay posibilidad de colapsos, sin embargo, los vecinos aseguran que, por la falta de seguridad pública, volverán a sus casas.

Sin importar que los estruendos y movimientos se volvían cada vez más intensos, los 5 albergues provisionales que montaron, no fueron ocupados, ya que los afectados acudieron con sus familiares.

Asimismo, los habitantes afirman que las grietas aumentan a cada hora y temen por sus patrimonios.

Por otra parte, diversas áreas de la Secretaria de Seguridad Pública de Guanajuato y otras instancias de gobierno estatal se encuentran en el lugar para hacer estudios geológicos estructurales con el objetivo de determinar la cusa del agrietamiento.