En el municipio de Comonfort, en Guanajuato, se origina una tradición mexicana ancestral.  Un emblema de la gastronomía y la cultura de nuestro país. Se trata de los, por todos conocidos, molcajetes de piedra volcánica.

En esta ciudad, a partir de la piedra, se producen infinidad de figuras producto de la imaginación y el trabajo de manos mexicanas adiestradas a lo largo de generaciones, abuelos padres e hijos que se han dedicado a este oficio desde que existe memoria.

El proceso comienza en el cerro, aledaño a la ciudad. Donde se escoge la piedra de la que habrá de surgir uno de estos reconocidos morteros mexicanos, cuyas sales propias de la piedra con que se fabrican dan un sabor especial a las salsas que en ellos se preparan.

Ya con un buen pedazo de piedra bajo el brazo se trasladan a los talleres, donde la piedra bruta, habrá de tomar forma….

Además de hacer las veces de mineros al sacar de las minas sus piedras, y de escultores a la hora de darles forma los hombres que desarrollan esta labor son también herreros, pues todas sus herramientas las fabrican ellos mismos.

Cada pieza es única, pues brota  de la imaginación y pulso del artesano.  A veces casi al finalizar la pieza, un golpe demasiado fuerte acaba con el trabajo de todo un día.

Lamentablemente La desvaloración del producto terminado y el desinterés de la gente ponen hoy en día esta tradición  en riesgo de desaparecer

Hoy en día los molcajetes y demás artesanías realizados en Comonfort Guanajuato compiten en certámenes de arte a nivel mundial resultando muchas veces vencedores.

Una auténtica maravilla que guarda el estado de Guanajuato, para el mundo.