La reconocida marca Apple, que vende casi 80 millones de iPhones en un trimestre ha aceptado pagar 113 millones de dólares en el marco de un acuerdo entre más de 30 estados de Estado Unidos que acusan a la compañía de ocultar intencionalmente problemas con la batería de algunos de sus antiguos modelos de teléfonos.

De acuerdo con la investigación que llevan en Arizona, Indiana y Arkansas, el problema técnico con las baterías provocaba que algunos modelos de iPhone se apagaran de manera súbita, afirmando que fue una estrategia para que la marca vendiera más.

Los investigadores sostienen que, en vez de hacerlo de conocimiento público o reemplazar los componentes necesarios, la empresa de Cupertino optó por ocultar este fallo a los consumidores y en diciembre del 2016 publicó una actualización de software que significó una caída del rendimiento de los aparatos, en respuesta el fabricante se beneficio con sus ventas masivas.

 Finalmente, después de varias demandas, se estableció que, por una parte, Apple pagará al estado de Arizona una compensación superior a 5 millones de dólares y deberán brindar este tipo de información a los consumidores a través de su sitio web.

Mientras tanto Apple se encuentra en una batalla legal con Epic Games, que acusa al gigante tecnológico de usar su dominio de su tienda de aplicaciones, App Store, para cobrar injustamente a los desarrolladores del software.