A causa de inundaciones y avalanchas, hay 59 fallecidos, 25 desaparecidos y 47 heridos en indonesia, el nivel de agua llega a alcanzar casi los dos metros de altura y ha dejado más de cinco mil casas en pérdida total bajo el agua, provocando la evacuación de 3.481 residentes de la ciudad.

Las lluvias barrieron además 10 puentes e inutilizaron más de 16 kilómetros de carreteras y afectaron casi 12.000 hectáreas de arrozales y centros religiosos educativos.

Cada año, indonesia presenta este tipo de problemas debido a la fuerte lluvia que los azota y el descontrol que genera al no tener una buena manera de hacer que el agua corra por las calles sin generar inundación.

La mayoría de víctimas mortales han sido por no poder escapar de las corrientes y algunos por su negativa a abandonar sus hogares y evacuar a otra ciudad donde estarían más seguros.

Las autoridades continúan asistiendo a los miles de desplazados y afectados con tiendas de campaña, mantas, alimentos para la familia y abriendo centros especiales en varias zonas.

Incluso el gobierno ha destinado un presupuesto especial de 1.000 millones de rupias para las labores de emergencia.