Los científicos revelaron el miércoles la primera imagen jamás lograda de un agujero negro, con sus bordes tórridos y sombríos en los que la luz se curva sobre sí misma, como en una fantasía cósmica que bien nos podría a llevar a recordar el Ojo de Mordor en las icónicas películas del Señor de los anillos, Parece un anillo en llamas anaranjado, amarillo y negro.

Al reunir los datos recogidos por ocho radiotelescopios de todo el mundo, el equipo de astrónomos conformado por más de 200 científicos crearon la imagen que muestra el entorno de un agujero negro supermasivo, los monstruos absorbentes de luz del universo de los que habló Einstein hace más de un siglo y que confirmaron los observadores durante las décadas siguientes.

Comentaron que han observado algo que creíamos era imposible de ver, gracias a la tecnología ahora podemos ver por fotografías de un agujero negro.

A diferencia de los agujeros negros menores, producto del colapso de estrellas, los agujeros negros supermasivos son de origen misterioso.

Situados en el centro de la mayoría de las galaxias, incluida la nuestra, son tan densos que nada, ni siquiera la luz, escapa a su atracción gravitatoria. El “horizonte de eventos” _el punto sin retorno, desde donde la luz y la materia se precipitan inexorablemente al abismo que es tan grande como todo nuestro sistema solar.

Hace tres años, astrónomos provistos de un sistema de observación extraordinariamente sensible escucharon el ruido de dos agujeros negros mucho más pequeños que convergían para generar una onda gravitatoria, tal como había pronosticado Einstein. La nueva imagen, publicada en la revista Astrophysical Journal Letters y anunciada en conferencias de prensa de todo el mundo, agrega luz al sonido.

Científicos que no participaron del proyecto insinuaron que la hazaña podría ser digna de un Premio Nobel, tal como sucedió con el descubrimiento de la onda gravitatoria.

El proyecto costó entre 50 millones y 60 millones de dólares, de los cuales 26 millones provinieron de la Fundación Nacional de Ciencias.

Añadió que “las imágenes de las simulaciones informáticas suelen ser muy bonitas, pero no hay nada que se parezca a una imagen del universo real, por borrosa y monocromática que sea”.

La primera imagen es de un agujero negro en una galaxia llamada M87 situada a 53 millones de años luz de la Tierra. Un año luz equivale a 9,5 billones de kilómetros. La masa de este agujero negro es la de nuestro sol multiplicado por 6.000 millones.

Los datos fueron recopilados por el Telescopio Event Horizon hace dos años, pero tomó tanto tiempo completar la imagen porque fue una enorme empresa la que se puso manos a la obra con  supercomputadoras y cientos de terabytes de datos enviados desde distintas partes del mundo por avión.

El equipo investigó dos agujeros negros supermasivos, el M87 y uno en el centro de la Vía Láctea. El de nuestra galaxia es más cercano pero mucho más pequeño, por eso los dos aparentan tener el mismo tamaño en el cielo. Pero resultó más fácil fotografiar el más distante porque gira con menor rapidez.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here